4 thoughts on “¿Volviendo a qué normalidad?

  • Poco que añadir a tu exposición.
    Con respecto a este libro, el cual no tengo intención de leer, puesto que tengo un montón de ellos más interesantes a la espera, diré que hacer determinadas afirmaciones desde un despacho o filosofando es lo que tiene… Juzgar desde fuera.
    Creo que ningún padre en su sano juicio da medicamentos a sus hijos por placer, pero hay que sopesar riesgos y beneficios. Y no es una pastilla mágica, como sus detractores dicen, es una pastilla que permite trabajar y que el esfuerzo tenga alguna recompensa.
    El sufrimiento de quien padece este trastorno y de sus familias, se suma a la incomprensión del mismo.
    Lo que más rabia me da es que el tal Marino es profesor en la Universidad y está formando a futuros profesionales. Espero que tengan juicio crítico y se cuestionen sus enseñanzas.
    Lo dicho. Poco que añadir a tu post.
    Bueno, si, una última cosa. Otro motivo para no leerme el libro es el título: “volviendo a la normalidad”. Mal vamos. ¿Quien determina que es la normalidad? ¿Es más normal un niño con buenas notas, con un grupo de amigos estable, con una familia que le quiere y un físico agraciado, pero que disfruta ridiculizando a sus compañeros que otro con TDAH, sin amigos, arrastrando el inglés desde primero que no conoce el rencor y reparte lo que tiene…?
    Pues depende…

  • Vaya… me sorprende que un psicólogo se niegue siquiera a contemplar la posibilidad de que sus “saberes” puedan ser matizables (ya no digo que estén equivocados). La ciencia avanza, y lo que hace años eran verdades absolutas, ahora no lo son tanto.

    Respecto al comentario anterior, también me sorprende la hipocresía que demuestra al pedir a los alumnos del Dr. Marino que sean críticos con él y que la persona que suscribe dicho comentario no esté ni siquiera dispuesto a leer el libro. Para ser crítico (con fundamento, no de opinión, porque ya sabemos lo que se dice de las opiniones) se debe leer. Y leer de todo, lo que está en sintonía con tus “creencias” y lo que no. Ver las dos caras de la moneda. Solo así se puede ser realmente crítico.

    Y por último, querida Sonia, te preguntas qué es la normalidad. Pues en el mundo de la Psicología y la Psiquiatría, la normalidad la marca la biblia de los psicólogos y psiquiatras, el DSM. Actualmente, si no me equivoco, van por la versión quinta. Si pides ser crítico, te animo a que prediques con el ejemplo. Léete esta entrevista y juzga por ti misma https://elpais.com/sociedad/2014/09/26/actualidad/1411730295_336861.html.
    Fíjate quién el la persona a quien entrevistan y qué relevancia tiene. Desde luego, etiquetar a los alumnos (tienes una enferemedad, tienes TDAH) desde edades tempranas con unos criterios subjetivos e insuficientes (en la mayoría de casos el diagnóstico no pasa por un grupo de expertos, solo por padres y el orientador del centro) no me parece que vaya a contribuir a normalizar nada.

    • Hola Josep.
      Discrepo contigo en varias cosas q te desgrano:
      1º Tu afirmación de que “no contemplo la posibilidad de que mis saberes sean equivocados” de hecho, diría que pongo en duda casi todos los saberes, y mas en psicología. Lo que ocurre es que esto no es una cuestión de saberes, ni si quiera de ciencia, es una cuestión de lingüística. Pon nombre a algo y ese algo existirá, porque tu le has puesto nombre. Es sencillo. Dudar de la existencia de algo porque los humanos lo hallan inventado, es negar que existan los helicópteros, la paz o los colores. Es un juego de palabras al que en el libro realizan una brutal falacia utilizando la definición estigmatica social de “trastorno mental” en lugar a la definición técnica de “desadaptación de un individuo a u medio” y jugando con 3 dimensiones distintas como si fueran una sola para confundir. (Normalidad Vs Diversidad) (Trastorno Vs Adaptación) y (Enfermedad Vs Salud) Y salta de una dimensión a otra argumentativamente para lograr su falacia, y por lo estudiado q está, diría q es plenamente consciente de esto.
      2º Como explique cuando escribí ese articulo, no he leído el libro, no porque no quiera, porque no puedo. La dislexia es un trastorno q dificulta a mucha gente, y es otro de los trastornos, que en su día negó el mismo autor, como negó la fobia social, y tantos otros. Ojalá pudiera haberlo leído en detalle, divirtiéndome al ir desenredando todas y cada una de las falacias.
      3º En tu penultimo párrafo, juegas al mismo juego de Marino al afirmar q la normalidad es algo q no es. DSM no se basa en normalidad, sino en sufrimiento. La normalidad la define la curva de Gaus y sus desviaciones típicas, no un libro (DSM) donde se recogen las razones por las cuales los humanos se desadaptan a su entorno y sufren. Puedo ser rarisimo, pero adaptado y sin sufrir, o muy normal pero desadaptado y sufriendo.
      4º Por ultimo, en tu ultimo párrafo afirmas que los criterios son insuficientes y subjetivos.. lo cual no es cierto, o como mínimo es una opinión sin ningún tipo de rigor, y lo q es peor, hablas de la mayoría de los casos son diagnosticados por sus padres y un orientador, y esto si q es sencillamente falso.
      Desde luego no eres nada riguroso en tus afirmaciones, que son o manipulativas, o directamente falsas, especulativas y/o capciosas. Sin duda eres de la misma liga que Marino, jugando a las dobles falacias, sin embargo, me gustaría poder quedar algún dia para debatir hasta el alba sobre el tema.

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