Técnicas de estudio

Las técnicas de estudio están adquiriendo cada vez más importancia en el mundo académico. Estas son un conjunto de herramientas que ayudan a mejorar el rendimiento y facilitan el proceso de memorización y estudio.

Son numerosas las técnicas de estudio que pueden ayudarnos a mejorar nuestro rendimiento académico. Es importante tener en cuenta que cada persona deberá conocerlas primero, y, después escoger aquellas que mejor se ajusten a su forma de estudiar, adaptándolas a su caso si es necesario. Lo fundamental es que sean útiles y veamos que obtenemos resultado utilizándolas.

Antes de comenzar explicando las diferentes técnicas de estudio me gustaría comentar algunos puntos esenciales que debemos tener en cuenta para realizar un buen estudio.

Lo primero es, el ambiente de estudio. Para poder sacar el mejor rendimiento al estudio es importante tener en cuenta el lugar donde uno estudia. Este puede ser en cualquier lugar, aunque es preferible que sea siempre el mismo lugar para asociarlo con el estudiar, ya que esto crea hábito. Es importante también, que el lugar cumpla una serie de características para crear ambiente de estudio: que este sea un lugar tranquilo, cómodo, bien iluminado y ambientado, libre de distracciones y con un mobiliario adecuado.

En segundo lugar, la planificación. El estudiante debe tener una agenda de estudio y un horario bien definido para saber cuándo y qué estudiar. Esto comienza antes de ponerse a estudiar. El alumno, debe analizar como aprovechará el tiempo, cómo dividir los deberes a realizar o las asignaturas a estudiar, es decir, crear un diario de estudio.

Lo ideal, sería realizar un calendario semanal o mensual, donde poder anotar exámenes, entregas de trabajar, etc., y al mismo tiempo hacer un plan de estudio diario donde se establezca tiempos para hacer deberes y estudiar.

Con todo ello, se ahorra tiempo y energía ya que se evita decidir antes de estudiar por donde vas a empezar. Además, eso favorecerá el crear un hábito y satisfacción personal.

Por último, la higiene mental. Esto abarca ejercicio físico, fatiga, sueño y descanso, alimentación y relajación y respiración. A continuación, explicaré cada una de ellas.

  • El ejercicio físico: mejora la concentración, el ritmo respiratorio, el riego sanguíneo y la oxigenación del cerebro, ayuda a liberar frustraciones y preocupaciones y sentirse menos inquieto y más relajado.
  • La fatiga: la fatiga tanto física como psicológica reduce el rendimiento en el estudio y provoca irritabilidad y falta de concentración.
  • Sueño y descanso: un estudiante cansado y con pocas horas de sueño influirá negativamente en los estudios. Por tanto, es importante dormir ocho horas diarias. La falta de sueño afecta a la concentración y a la memoria.
  • Alimentación: es preferible evitar comidas con grasas y azúcares, así como comidas que puedan crear mal estar ya que pueden dificultar la concentración. Lo adecuado es mantener una dieta sana y equilibrada.
  • Relajación y respiración: ambas técnicas ayudan a mantener la mente tranquila y a disminuir la tensión.

Es fundamental tener en cuenta todo lo expuesto anteriormente como una preparación previa al estudio, para favorecer que este sea los más óptimo posible.

A continuación, expondré diferentes técnicas de estudio. Es importante mencionar, que es necesario practicar las técnicas hasta dominarlas. Esto llevará un tiempo, ya que primero se debe conocer cómo realizarlas, adaptar los elementos a uno mismo para finalmente poder realizarlas de forma automática.

Subrayado: el objetivo principal del subrayado es destacar aquello que se debe estudiar y facilitar el repaso de contenidos. El subrayado es un paso previo para poder realizar otras de las técnicas que explicaré a continuación, ya que a partir del obtendremos la información más relevante que aporta un texto. ¿Qué subrayar? Se debe subrayar ideas principales, ideas secundarias y detalles, subrayando palabras clave y evitando subrayar frases enteras.

¿Cómo subrayar?

Para subrayar es importante hacer tres lecturas. Una primera lectura en la que obtendremos una idea general de lo que leemos, una segunda lectura comprensiva donde se identifican las ideas principales y secundarias, y, una tercera lectura párrafo a párrafo en la que ya se puede empezar a subrayar.

Existen dos tipos de subrayado: un solo color, o más de un color. Al utilizar un solo color (Un lápiz o bolígrafo), se debe emplear diversas líneas, formas, etc. para subrayar. Por ejemplo, se puede encuadrar los títulos, utilizar una línea continua para las ideas principales, una línea discontinua para las ideas secundarias, redondear los detalles, etc. Al utilizar varios colores (fosforitos), se utiliza uno para cada una de ellas, es decir, rosa para los títulos, amarillos para las ideas principales, azul para las secundarias y verde para los detalles.

Es importante tener en cuenta en ambos subrayados, buscar el significado de las palabras que no se entiendan, pudiendo márcalas con un interrogante, hacer anotaciones en los márgenes de informaciones importantes, como por ejemplo, al lado de un párrafo señalar de que trata este (características, causas, consecuencias, etc.).

Existen, además, una serie de preguntas que nos podemos hacer para saber si el subrayado está bien hecho:

1. ¿Tiene sentido lo subrayado, como si leyeras un telegrama? Esta pregunta se refiere a si han subrayado las palabras clave, o si se ha subrayado oraciones completas.

2. ¿El número de palabras subrayadas rebasa la mitad del texto? Para que un subrayado sea considerado adecuado, la parte subrayada no de sobrepasar la mitad del texto, en el caso contrario quiere decir que hemos subrayado más de lo que deberíamos.

3. ¿Puedes identificar de inmediato con lo subrayado el tema de que trata? La información subrayada debe proporcionarte la información para saber de qué trata el tema.

4. ¿Podrías responder a una pregunta utilizando sólo las palabras subrayadas? Si te hacen una preguntan debes poder contestarla tan solo con lo que has subrayado.

Resumen: un resumen es sintetizar las ideas relevantes de un texto. Las ideas deben expresarse con brevedad y relacionar unas con otras. Para realizar un resumen se debe utilizar previamente la técnica del subrayado. Una vez que el texto está subrayado y hemos identificado la información importante, ya se puede realizar el resumen. Este no debe superar nunca al texto original, por lo que debe ocupar ? del texto original. Es importante que el resumen sea breve, pues si no pierde su utilidad.

Esquema: un esquema es una síntesis estructurada y lógica de un texto previamente subrayado, que entrelaza ideas principales y secundarias. Para confeccionar un esquema es necesario:

  • Utilizar frases cortas/palabras clave.
  • Todos los conceptos importantes deben estar incluidos.
  • Utilizar un único folio, si es necesario un A3, y por una sola carilla.
  • Utilizar diferentes colores para cada categoría.
  • Debe ser lo más claro y visual posible para poder detectar la información de forma rápida.

Existen diferentes tipos de esquemas.

  • De llaves.
  • Numérico.
  • Letras.
  • Mixto (mezcla de números y letras).

Mapas conceptuales: son representaciones gráficas de los conceptos. Los conceptos aparecen dentro de figuras geométricas y colocados de manera jerárquica. La idea principal se coloca en la parte superior y a partir de ella se desarrollan las ideas. Los conceptos se relacionan entre sí a través de conectores y flechas. Esta técnica, permite reflejar las ideas importantes de un tema de manera concisa y visual.

Técnicas de memoria o Mnemotecnia: son un conjunto de técnicas y trucos para memorizar de forma rápida y eficiente. Algunas estas técnicas son:

  • Historieta: inventar una historia con las palabras que tienes que memorizar porque así es más fácil relacionar conceptos. Por ejemplo, si nos piden que memoricemos; tren, playa, abuelo, sol y verano, se puede crear una historia como la siguiente: “El verano pasado fuimos de vacaciones con los abuelos a la playa para poder disfrutar del sol. Para llegar a la playa decidimos coger el tren porque es mucho más rápido”.
  • Acrósticos: se trata de formar palabras con las iniciales de las palabras que queremos aprender. Por ejemplo: corteza, manto y núcleo, se podría formar la palabra COMANU.
  • Canciones: inventar una canción o ritmo para estudiar algo, como por ejemplo cantar las tablas de multiplicar.
  • Preparación exámenes: antes del examen y una vez estudiado el temario es importante hacer una prueba de examen para verificar que lo sabes todo y así al mismo tiempo enfrentarte a una situación parecida a la que vivirá en el examen.

Es muy importante, a la hora de ir a realizar el examen contar con todo el material, por lo que antes de salir de casa, repasar si llevas todo lo que podrías necesitar.

Sabela Ramos Campos
Psicopedagoga y educadora social

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