Servicio de taller de afrontamiento de exámenes

Todos hemos sentido nervios ante alguna tarea novedosa para nosotros o una prueba o examen que queremos superar. Es una sensación normal y sana que nos ayuda a activarnos lo suficiente y nos prepara para la acción.

Cuando estos nervios aumentan y no se regulan adecuadamente, ya no nos preparan para la acción sino que suponen un obstáculo importante para que la llevemos a cabo.

Es habitual que adolescentes con TDAH se sientan ansiosos ante contextos escolares, especialmente en aquellas situaciones en las que se verá valorado su trabajo y anticipan el fracaso como resultado de sus acciones. La ansiedad en estos chicos suele tener como precedente diversas experiencias previas  negativas y pensamientos negativos (“seguro que suspendo”) y creencias irracionales del tipo “soy mal estudiante”, “no valgo para los estudios” o “si alguien es malo en los estudios, fracasará en la vida”.

explota

Como resultado de múltiples factores, entre ellos los anteriormente citados, el adolescente se siente ansioso, anticipando que algo negativo va a suceder (pienso que voy a suspender) y entran en un ciclo de indefensión aprendida (para qué lo voy a intentar, si total…). Esto unido a la evitación (ya no me presento al examen o no estudio o aunque me lo sepa, no le respondo a la profesora cuando me pregunte porque seguro que fallo) y a la paralización o bloqueos (quedarse en blanco en el examen a pesar de que ayer le dije la lección a mi madre perfectamente) suponen un riesgo muy importante en el rendimiento escolar y como consecuencia en la autoestima de chicos y chicas que experimentan una baja sensación de competencia y eficacia hacia los estudios y que pueden fácilmente generalizar a otros ámbitos de su vida.

Por ello, desde el taller de afrontamiento de exámenes intentamos enseñarles estrategias que calmen el triple sistema de respuesta de la ansiedad.

Por un lado, intentamos desenmarañar con ellos todos esos pensamientos y creencias que hay por debajo de esos miedos anticipatorios. Una vez los localizan y toman conciencia de ellos, pueden beneficiarse de las autoinstrucciones o mensajes que nos decimos a nosotros mismos para prepararnos de manera positiva para el examen (“estudié y así lo demostraré”, “ya lo hice una vez y puedo volver a hacerlo”).

esquema

En cuanto a sus emociones, sabemos que es muy importante trabajar el cuerpo para que se calme esa activación física que supone todo estado de ansiedad, sino todo el trabajo a nivel cognitivo (autoinstrucciones) no será eficaz en el momento del examen. Por ello, aprender a respirar adecuadamente para que su cuerpo y mente estén en calma va a ser una de las estrategias clave que se llevarán de este taller.

Por último, lo que hacemos a la hora de un examen determina que gestionemos mejor o peor nuestras emociones en ese momento. Una falta de estructura y organización además de inadecuada gestión del tiempo, como suele ocurrir en TDAH, puede hacer que pierdan el hilo de lo que están contestando, que dejen preguntas del examen en blanco o que no respondan lo que realmente se les pregunta. Para resolver estas cuestiones hemos creado un protocolo para exámenes paso a paso que les ayuda de manera visual a no saltarse ningún paso esencial en las pruebas escolares.

Sin duda, manejar nuestras emociones en situaciones que nos resultan complicadas, es muy relevante para hacer un afrontamiento adecuado y un aprendizaje positivo que podamos generalizar a situaciones similares. El entrenamiento en estas estrategias debe ser constante y así se consiguen resultados positivos que aumentan la motivación en este tipo de tareas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *