¿sabemos qué es la dislexia y cuál es su impacto?

¿Sabemos qué es la dislexia y cuál es su impacto?

No quiere leer

No le gusta leer.

Pasa de todo.

Es que le da igual todo.

Llora cada vez que tiene que hacer los deberes.

Hay unos gritos…

Puede estar toda la tarde delante de los deberes que nos lo hace.

Es un vago.

No quiere hacerlo y punto.

Si lees más, aprenderás más.

Leo lento.

Se me mueven las letras.

El profesor dice que me tengo que esforzar más.

No entiendo lo que leo.

Mis padres no me entienden, me gritan.

Estoy castigado siempre porque no hago los deberes.

No quiero ir al colegio.

¿Os suenan estas frases? ¿Podéis distinguir cuáles son propias de un adulto y cuáles de un niño? ¿Os hacéis una idea de qué posible trastorno estamos hablando?

Estas son solo algunas de las respuestas que escuchamos las profesionales en la consulta. Cuando escuchamos estos testimonios uno de los primeros nombres que nos viene a la cabeza es dislexia.

Pero… ¿sabemos qué es la dislexia y cuál es su impacto?

Son muchas las definiciones que podemos encontrar de dislexia, pero podemos definirla como un trastorno que se manifiesta en la dificultad para el aprendizaje de la lectura que afecta de manera persistente a la discriminación, decodificación y secuenciación fonológica. En el DSM-5 no aparece el término dislexia como tal, aunque encontramos trastorno específico del aprendizaje en el cual tendríamos que especificar con dificultad en la lectura una vez hecha una valoración completa.

Además, es importante conocer que la dislexia no solo se manifiesta y trae repercusiones a nivel académico, sino que también, tiene su impacto a nivel personal, social, familiar,… Aspectos a tener en cuenta tanto en la evaluación como en la intervención con la persona que tenemos delante.

¿De dónde viene? ¿Qué la causa?

En los últimos años se ha confirmado que la dislexia tiene un componente hereditario y un componente neuropsicológico, por lo que es habitual que si papá o mamá han tenido estas dificultades es probable que nuestro hijo o hija también las presente. Incluso cuando no tenemos constancia de si hay antecedentes en la familia, cuando indagamos e investigamos más a fondo, encontramos algún familiar con estas dificultades.

Dificultades… ¿Y de qué dificultades estamos hablando?

Las dificultades que nos podemos encontrar en la dislexia son:

  • Lectura lenta, con esfuerzo, pueden aparecer vacilaciones.
  • Se comenten errores en la lectura, omisiones, sustituciones,…
  • Dificultades para entender lo que se está leyendo.

¿Y las faltas de ortografía? ¿Y esos tachones? ¿Y la letra horrible? ¿Y las tablas de multiplicar?

Estas preguntas o estos síntomas los reflejáis también en consulta y son aspectos que también valoramos. Son síntomas que pueden aparecer o no, cada persona manifiesta unas dificultades, se podría decir, que cada persona tiene un perfil de dislexia. Algunas características son comunes a otras personas, pero hay otras que no. De igual forma, algunas manifiestan estos síntomas tempranamente, antes de iniciar el aprendizaje de la lectura y la escritura y otra parte de la población, cuando ya está inmersa en este aprendizaje.

¿Otros síntomas?

  • Dificultades en la escritura: grafía ilegible, tamaño de la letra variable, uso de mayúsculas y minúsculas,..
  • Dificultades en la motricidad fina y gruesa.
  • Dificultades en el aprendizaje matemático.
  • Dificultades para el razonamiento y la automatización de aprendizajes, como las tablas de multiplicar.
  • Dificultades en la orientación espacial.
  • Dificultades en la orientación temporal: secuenciación de los días de la semana, meses,…
  • Dificultades para mantener la atención en aquellas tareas que impliquen leer.
  • Baja autoestima, inseguridad, rechazo a los deberes, rechazo al colegio,…

¿Y qué hacemos cuando nos encontramos ante este tipo de dificultades?

Lo más importante y desde el primer momento es explicarle tanto al niño o niña como a su familia, qué es la dislexia y qué vamos a hacer y cómo vamos a afrontar esta situación.

Muchas veces nos encontramos con niños y niñas inseguros y desmotivados. Por ello, es vital creer en ellos y en ellas y motivarles, contando siempre con la ayuda y el trabajo de la familia.

La tríada profesional, familia y escuela es fundamental para una intervención eficaz. Cooperando para conseguir los logros propuestos, centrándonos siempre en las capacidades y habilidades de nuestra persona y potenciando aquellas que necesitan un poco más de trabajo.

¿Cómo lo hacemos?

Adaptándonos siempre a la persona que tenemos delante, mostrando material interesante, manipulable, dinámico y variado. Material que irá evolucionando según los logros que vayamos alcanzando.

El proceso de intervención es largo debido a la persistencia del trastorno, aunque su pronóstico es bueno. Cuando antes se intervenga, mejores serán los resultados.

Sara Pérez del Río, logopeda en Unidad Focus

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