¿Qué es la Terapia Breve Estratégica?

Muchas veces acudimos a un psicólogo y nos dice que tiene esta orientación o esta otra. Sigo una orientación cognitivo-conductual (trabaja sobre la relación entre lo que pienso y lo que hago), hago EMDR (más enfocado en trauma y aprendizajes tempranos, y sus consecuencias futuras), soy psicodinámico (busca “descubrimientos” personales o insights y relaciones profundas/atribuciones en los significados del ser humano)…

Pues una de estas orientaciones que se empiezan a oír cada vez más en todo el mundo es la Terapia Breve Estratégica.

Ya el nombre nos da pequeñas pistas del proceder de esta escuela de pensamiento que está enraizada en la filosofía sistémico constructivista. Sistémica quiere decir que se basa en entender las relaciones que establecemos con nosotros mismos, con el mundo y con los demás, es decir, con nuestros sistemas. Y es constructivista porque entiende que, parafraseando a Giorgio Nardone (creador de esta escuela de pensamiento junto a Paul Watzlawick), el ser humano “construye” la realidad que luego padece. Hay una frase de Protágoras (s.V a.C.) que resume esta forma de pensamiento:

“El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son porque existen y de las que no son porque no existen”.

Por tanto podríamos decir bajo esta forma de pensamiento que no nos importan los significados de las cosas en sí, si no, lo que opinamos sobre esos significados.

Es una terapia que, por lo general, requiere de pocas sesiones y esto se consigue mediante el uso de estrategias adaptadas al sistema de pensamiento de cada individuo y, más aún, a la lógica que mantiene el problema. Supone una novedad en la forma de entender los problemas del ser humano en base a su sistema de pensamiento porque entiende, a diferencia de otras formas de psicoterapia, que el ser humano no sigue una lógica lineal en cuanto a dichos problemas. Esta lógica lineal podríamos entenderla de la siguiente manera:

Si sufro pensando en los desastres ocurridos en las guerras, sólo tengo que pensar en otras cosas para no pensar más en eso que me hace daño, y por tanto dejaré de sufrir.

Sin embargo esto no es lo que suele ocurrir en el ser humano. Muchas veces no podemos evitar dejar de pensar en algo que sabemos que nos hace daño, precisamente porque ese intento de evitación hace que lo tengamos todavía más presente. Este sería un ejemplo de lógica de la paradoja que es una de las tres lógicas que tiene en cuenta esta corriente de pensamiento, a saber: Lógica de la Creencia, lógica de la Contradicción y lógica de la Paradoja. Todas ellas se engloban en las lógicas no ordinarias (no lineales), punto de partida opuesto para el trabajo psicoterapéutico clásico, que guían la forma de hacer terapia breve estratégica.

Otras de las diferencias fundamentales de este tipo de psicoterapia es que desde la primera sesión se mandan prescripciones o tareas para poner en práctica entre las sesiones (aspecto de suma importancia), y que no se parte de un diagnóstico para adaptar la terapia en función del mismo, si no que, se adapta la terapia al problema que presenta el paciente en consulta para explicar al final de la misma el trastorno que estaba padeciendo.

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Se mandan prescripciones para casa con el fin de hacer que el paciente tenga experiencias emocionales correctivas, que son aquellas en las que la persona experimenta una situación cotidiana bajo una óptica diferente a la que estaba acostumbrada. Eso hace que “reorganice” su pensamiento/creencias y vuelva a valorar la experiencia sin las creencias negativas de base y sin poner en práctica por tanto, sus soluciones intentadas (intentos de solución que mantienen el problema, en vez de ayudar a superarlo, por pornerlos en práctica de forma rígida) que hacían que el problema se mantuviese. Como puede entenderse, realizar las prescripciones tal y como indica el psicoterapeuta breve estratégico es de suma importancia para poder tener experiencias emocionales correctivas orientadas al problema específico que el paciente muestra en consulta.
Y se adapta la terapia al problema, y no al revés, por dos razones fundamentales:

Por una parte, porque hay veces en las que los síntomas que presenta un paciente pueden ser comunes a distintos diagnósticos lo que puede llevar a una confusión sobre el diagnóstico del paciente, alargando el proceso psicoterapéutico. También en esta misma línea, porque hay problemas que se presentan en consulta que no podrían delimitarse dentro de un diagnóstico específico.

Y por otra parte, porque se da prioridad al proceso de mejoría y de restablecimiento del bienestar, al centrarnos en solucionar de la manera más rápida posible los problemas específicos mostrados en consulta. Esto último no implica que no se tengan en consideración otros problemas no identificados por parte del paciente y que posteriormente se identifican y trabajan (como sucede muchas veces durante un trabajo psicoterapéutico), si no más bien que se da prioridad al malestar que está padeciendo la persona en su día a día.

Con todo esto, y a forma de resumen, podemos decir que la Psicoterapia Breve Estratégica es una psicoterapia centrada en la búsqueda del cambio/mejoría en todas las esferas del ser humano (a nivel personal, familiar y social), de la manera más rápida posible, para que este logre adaptarse mejor a su entorno y recupere el control de su vida entendiendo los <> que supone sufrir un trastorno o un problema.

A continuación se muestran resultados de eficacia y eficiencia de la terapia breve estratégica en función de las distintas psicopatologías, según estudios realizados y publicados, “Brief Strategic Therapy” (Nardone G., Watzlawick P., Rowman &  Littlefield Publishers Inc, MD, USA, 2004) siguiendo los parámetros internacionales para la evaluación de la  eficacia y eficiencia de las psicoterapias, por el grupo de investigación del Centro di Terapia Strategica di Arezzo  (que incluye 65 centros afiliados en toda Europa), en un periodo de 10 años sobre una muestra de 3.640 casos  tratados, incluidas las diversas patologías psicológicas, un 86% con picos de un 95% de los casos han sido  resueltos, (con la completa superación de la dolencia presentada por el paciente), mediante un tratamiento de  una duración media de 7 sesiones. Resultados sin la utilización de ningún tipo de fármaco. <>

  • Trastornos de ansiedad  (en 95% de los casos):

– trastorno de ataques de pánico con y sin agorafobia;
– trastorno de ansiedad generalizado;
– fobia social;
– trastorno de stress post-traumático;
– fobias específicas (en el 89% de los casos);
– obsesiones;
– compulsiones;
– trastornos psicosomáticos (hipocondría, dismorfofobia, etc..).

  • Trastornos de la alimentación (en el 83% de los casos):

– anorexia;
– bulimia;
– vomiting;
– Binge Eating.

  • Trastornos sexuales (en el 91% de los casos):

– dificultad de erección;
– eyaculación precoz;
– vaginismo;
– dispaurenia;
– trastorno del deseo.

  •  Depresión (en el 82% de los casos):

– en sus diferentes formas de manifestación.

  •  Problemas relacionales en los distintos contextos (en el 82% de los casos):

– pareja
– familia;
– trabajo;
– social.

  •  Problemas de la infancia y de la adolescencia (en el 82% de los casos):

– trastorno de déficit de la atención con hiperactividad;
– trastorno negativista-desafiante;
– mutismo selectivo;
– trastorno de evitación;
– ansia de performance?fobia escolar;
– trastorno de aislamiento.

  • Trastorno ligado al abuso de internet (en el 80% de los casos):

– la “information overloading addiction”: cuando la información ya no es suficiente;
–  compras compulsivas en la red;
– juego on-line y apuestas en red;
– el comercio on-line compulsivo;
– la dependencia del chat;
– la dependencia del “cybersexo”.

Alberto Rodríguez Beceiro.
Psicoterapeuta Breve Estratégico.

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