Pautas dirigidas a profesores para la adaptación de exámenes

Se acerca el final del curso y con él los temidos exámenes que hay que realizar antes de poder disfrutar del ya merecido verano. Como profesora de apoyo, soy testigo de cómo muchos de mis alumnos invierten muchas horas estudiando y se saben la materia pero no son capaces de aprobar los exámenes. En algunos casos, la indefensión aprendida y la ansiedad que padecen hacen que no tengan éxito en la realización de estas pruebas y, como ya se ha mencionado en el artículo sobre el taller de afrontamiento de exámenes existen diversas técnicas y protocolos que los alumnos pueden poner en práctica antes y durante de los exámenes. También se ha hablado en otro artículo de una serie de pautas que los padres y los alumnos han de seguir durante el curso para que los alumnos tengan los resultados que se merecen.

Sin embargo, no todo está en manos de los alumnos, los padres y los profesionales externos al centro. Los profesores deben saber que los alumnos TDAH son alumnos NEAE (alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo) y, tal y como recoge el octavo artículo del segundo capítulo del decreto 229/2011 tienen derecho a la adaptación de los instrumentos y procedimientos de evaluación, es decir, tienen derecho a que sus exámenes estén adaptados. Y, si bien es cierto que muchos profesores quieren que los alumnos disfruten te este derecho, muchos no saben cómo realizar las adaptaciones. Por ello, aquí describo una serie de pautas para realizarlas:

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Las pautas generales para la realización de los exámenes son:

  • Evitar que el examen tenga todo el peso de la nota final.
  • Trabajar, antes de la prueba, con modelos de examen.
  • Procurar que los exámenes sean en las tres primeras horas del día, porque el rendimiento del alumno desciende hacia las últimas horas del día por el esfuerzo que deben realizar.
  • Intentar que los exámenes se hallen espaciados en el tiempo y evitar que coincidan dos en el mismo día.
  • Dar más tiempo del necesario para la realización del examen.
  • La hoja del examen puede contener un cuadro en uno de los márgenes superiores para que el alumno pueda anotar información importante para la realización del examen. Por ejemplo, si le entra el presente simple en un examen de inglés, en ese cuadro anota que la 3.ª persona del singular lleva –s.
  • Ofrecer un ejemplo de respuesta siempre que sea posible.
  • Valorar el contenido por encima de la forma en la que expresa la información.
  • Apoyar los enunciados con gráficos e imágenes.
  • Evitar la corrección ortográfica estricta.
  • Supervisar el desarrollo del examen y asegurarse de que comprende aquello que tiene que realizar en cada tarea.
  • Supervisar que han respondido todo antes de que entreguen el examen. Suelen dejar preguntas en blanco e incluso se olvidan de responder algún apartado.
  • Recordar al alumno que revise el examen antes de entregarlo.
  • Ayudar a reconducir la atención si el alumno tiene dificultades para centrarse en la realización de la prueba.
  • Durante la entrega del examen corregido, explicar los errores que ha cometido para que pueda aprender de ellos.

Las pautas generales para la adaptación de los enunciados de los exámenes son:

  • Evitar ambigüedades y contradicciones que puedan confundir o limitar la comprensión.
  • Destacar las palabras clave para poder completar la tarea.
  • Usar una letra de tamaño más grande de lo habitual.
  • Aumentar el interlineado para favorecer una presentación clara y limpia.
  • Establecer el orden de las preguntas de mayor a menor complejidad.

Las pautas para aquellas preguntas de desarrollo de un tema son:

  • Realizar exámenes tipo test que presenten varias opciones de respuesta.
  • Evitar preguntas de verdadero y falso, ya que son ambiguas y pueden dificultar la realización del examen más que facilitarlo.
  • Realizar preguntas en las que haya que enlazar conceptos o contenidos.
  • Realizar preguntas en las que haya que rellenar huecos con una o dos palabras.
  • Realizar preguntas en las que haya que completar dibujos o rellenar tablas.
  • Sustituir las preguntas de desarrollo por una secuencia de preguntas cortas que permitan la elaboración del tema.

Las pautas específicas para los exámenes de matemáticas son:

  • En los enunciados de los ejercicios destacar las cantidades y las palabras clave para su realización.
  • Permitir el uso de la calculadora cuando no se esté evaluando el cálculo mental o el conocimiento de las operaciones aritméticas.
  • Permitir la consulta de las fórmulas, ya que el alumno puede no recordarla pero sí saber aplicarla.
  • Facilitar un cuadro para cada ejercicio del examen en donde el alumno pueda organizar la información que va a necesitar para resolverlo.

Lara Gil
Profesora de apoyo

Bibliografía:
Acosta, V. y Moreno, A. (2007). Guía de actuaciones educativas en el ámbito de la comunicación y el lenguaje. Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. Dirección general de ordenación e innovación educativa.

Atelga (Asociación TEL Galicia, 2014). Trastorno Específico del Lenguaje. Guía para la intervención en el ámbito educativo. Asociación TEL Galicia.

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