Papá oso y mamá oso – parte 7 de 12 – Patología parental

Papá oso y mamá oso – Patología parental

¿A qué llamas «patología parental»?

A las psicopatologías que tienen los padres. Es un tema generalmente tabú y son pocos los profesionales que tienen el valor de ser claros con los padres de sus pacientes. Los padres también tienen patologías y, muchas veces, estas les afectan enormemente a sus hijos y, a pesar de esto, la mayoría de los profesionales no se ven capaces de poner encima de la mesa esta realidad hasta que ya no pueden más con el caso, perdiendo un valiosísimo tiempo entre tanto.

Te voy a contar una dura realidad que todos los profesionales que trabajamos con TND sabemos.

La mayoría de casos de TND que no salen adelante es, principalmente, por el fracaso de la intervención sobre los padres y sus patologías.

¿A qué patologías te refieres?

El muestrario es muy variado: TDAH, TND, trastornos del estado de ánimo como la depresión, trastornos de ansiedad, trastornos de personalidad como el límite, dependiente, narcisista o evitativo entre otros. La lista es grande. Casi cualquier patología del DSM.

Y ¿siempre es así? ¿Siempre hay una patología parental?

Bueno, diría que si no siempre, casi siempre, pero no solo en los padres de TND, sino en general en todas las personas. Nadie está totalmente sano de nada, ni de la piel, ni de la vista, ni del alma (la psique), pero lo que debemos ver es cómo afectan esas psicopatologías en nuestro hijo con TND.

Tengo muchos padres de chicos con TND a los que no he enviado a hacer una evaluación e intervención específica, porque no he visto que esté interfiriendo para nada en el caso y, en muchos otros casos, ya desde la primera cita dejo claro que, si los padres no están dispuestos a tratarse no aceptaremos el caso, ya que finalmente no podremos ayudarlos. Habitualmente los TDN iniciados antes de la adolescencia tienen más probabilidades de que la patología parental esté influyendo, ya que suceden más sucesos traumáticos para el chico. Pero también hay casos de inicio infantil donde la patología parental no tiene nada que ver, y donde habitualmente el trauma que desató el TND está bien identificado.

Vaya. ¿Qué complicado es todo no? Creo que necesito un receso para procesar todo esto que me cuentas.

Claro, seguimos luego.

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