Jugando a sentir parte II

En un artículo previo (aquí tenéis el enlace) os hablaba acerca de la combinación de juegos y emociones, así como de las ventajas y aprendizajes que proporcionaban dichos juegos a los niños. Si no lo has leído te invito a hacerlo.

Como la cuarentena se alarga, en el artículo de hoy os traigo otras 4 ideas más de “jugando a sentir”.

Fotomatón emocionante

El juego consiste en fabricar nuestro propio fotomatón, que tendrá como tema principal las emociones. Para este juego podemos hacer dos versiones:

Versión 1: Elegimos una emoción al azar o la que nos apetezca, y nos ponemos todos delante de la cámara (podemos usar un trípode o turnarnos para ser fotógrafos) y a la de tres todos ponemos una mueca que represente esa emoción. Podemos usar disfraces o incluso pintarnos la cara.

Versión 2: Es muy parecida pero incluiremos manualidades. Con cartulina o folio dibujamos y coloreamos diferentes maneras de boca, cejas y ojos, luego los recortamos y pegamos una pajita o un palito de madera para poder sujetarlo. Cuando empiece la sesión de fotos cada uno puede coger la boca, ojos y/o cejas que le apetezca y realizar combinaciones muy divertidas.

Cuando terminemos podemos elegir una o varias fotos que nos gusten e imprimirlas para ponerlas en casa, incluso podemos ayudar a los niños a fabricar un marco personalizado con cartulina. Así no solo habremos pasado un rato disfrutando, sino que hemos creado un recuerdo agradable y una nueva decoración hogareña.

Emociones a pares

En este juego vamos a fabricar nuestro propio memory, que consiste en un conjunto de tarjetas en el que cada una está repetida, formando parejas de iguales.

Para ello elegimos algunas emociones, dependiendo de la edad del niño elegimos más o menos cantidad, por ejemplo podemos empezar por elegir las emociones básicas (enfado, alegría, miedo, tristeza y asco) y luego ir añadiendo progresivamente.

Una vez elegidas, lo primero que haremos será sacarnos una foto haciendo una mueca o gesto que represente la emoción, y repetiremos la acción para cada una de las emociones que hayamos elegido.

Después imprimimos cada foto 2 veces, recuerda que estamos creando parejas y las recortamos todas del mismo tamaño.

Luego solo tenemos que mezclarlas bien y colocarlas todas boca abajo y empieza el juego!!!

Por turnos cada jugador levanta 2 cartas, si son pareja gana, se queda esas cartas para él y le vuelve a tocar jugar. Si las cartas que levanta no son pareja hay que volver a dejarlas en su sitio y le tocaría al siguiente jugador.

A final gana el que más parejas haya encontrado.

Otra opción, si no tenemos impresora o no nos apetece usarla es dibujar las emociones y hacer el juego en vez de con fotos con dibujos, en este caso podemos poner debajo de cada dibujo qué emoción representa, para que luego nos sirva de recordatorio durante el juego.

Juego de las películas

El juego de las películas consiste en imitar por turnos una película mediante la mímica y el resto de jugadores tiene que adivinar cuál es. En este caso vamos a modificar un poco el juego, haciendo dos versiones:

Versión 1: La persona que le toca el turno elige una emoción y la representa mediante la mímica, pudiendo usar objetos para ayudarse e incluso señalar cosas. No vale hablar o emitir ruidos.

Versión 2: Elegimos entre todos una película que hayamos visto y la persona que le toca el turno tiene que pensar una escena concreta de la peli. Una vez que se haya decidido tiene que representarla por mímica, pudiendo utilizar objetos y señalar, pero sin poder hablar. El resto tiene que adivinar qué escena es y qué emoción podría estar sintiendo el personaje en ese momento.

Se puede jugar por equipos o de forma individual. Se representa por turnos, si se juega de forma individual cada vez representa una persona y si se juega por equipos cada turno hace mímica un equipo. La persona o equipo que adivine lo que se está representando se lleva un punto. Al final gana el que más puntos haya recopilado.

Yo soy tú y tú eres yo

Para este juego vamos a crear una lista de preguntas y escribir cada una en un papel. Doblamos cada papel y los metemos en un recipiente.

El juego consiste en que cada uno se pone en la piel de la otra persona, y en el caso de que se juegue en grupo se asigna a cada uno en el papel de quién se va a poner.

Se juega por turnos, el primer jugador saca un papel, lee la pregunta en voz alta y responde lo que cree que respondería la otra persona, si acierta se lleva un punto.

Por ejemplo: Elena y Ana son dos hermanas. Elena saca un papel y lee la pregunta en voz alta “¿Cuál es mi color favorito?” y respondiendo como si ella fuera Ana contesta “el azul”. Una vez que Elena responde, Ana le confirma si es cierto o no. Si el color favorito de Ana es el azul, Elena se llevaría un punto por haber acertado, si se ha equivocado no se anota punto.

Eva Mareque Psicóloga en Unidad Focus

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