abril 17, 2019

Eva Mareque – psicóloga sanitaria en Unidad Focus

Soy Eva, psicóloga infanto-juvenil en Unidad Focus. También tengo formación en terapia de pareja y terapia familiar.

Siempre he sentido una conexión especial con los niños, por eso decidí especializarme en psicología infantil.

En mi trabajo parto de la premisa de que ningún niño ni adolescente es igual que otro, cada uno necesita cosas diferentes, por tanto no existe una solución milagrosa, sino un trabajo de escucha, acompañamiento y aprendizaje con cada uno.

Asimismo, una parte primordial para mi en psicoterapia es la familia, entendida como el sistema al que el niño pertenece. Desde mi opinión y experiencia, para que los avances realizados con niños y adolescentes en terapia puedan ser verdaderamente sólidos y duraderos, debe haber una implicación por parte de la familia. Dicha implicación no favorece solo al niño, sino que también al bienestar y comprensión entre los miembros de la familia.

En el libro de El Principito aparece una frase que dice que

«lo esencial es invisible a los ojos»

y es una filosofía que tengo presente siempre que trabajo. Para mí esa parte esencial son las emociones.

Por eso considero fundamental el acercamiento con las emociones en terapia, permitiendo que los niños y adolescentes conozcan su enfado, su rabia, su tristeza, etc, y se permitan sentirlos.

Este plano emocional a menudo va de la mano de lo corporal, es decir, a veces cuando bloqueamos una emoción esta se manifiesta a través del cuerpo. Por ejemplo, los nervios en los niños pueden manifestarse en dolores de barriga a veces, por eso me parece muy importante poder ayudarles a conectar con su cuerpo y entender qué quieren decir esas sensaciones.