Escuchamos, acogemos

Muchas de las personas que deciden acudir a una consulta con un psicólogo, tienen un camino recorrido, ya sea de situaciones familiares o personales con difícil resolución, ya sea de previas consultas con otros profesionales, o buscando ayuda por primera vez. En todos los casos la finalidad de esa consulta es solicitar apoyo y orientación frente a determinadas dificultades.

Surge entonces un poco de inseguridad frente a una situación de exposición de la intimidad emocional que se supone quedará planteada en la consulta. Reconocemos que es con esta cierta vulnerabilidad con la cual recibimos a las personas que vienen a Unidad Focus así como con ilusión de encontrar caminos que les resulten más fáciles de andar.

Para nosotros es importante al llegar, el recibimiento y el acogimiento en todas las ocasiones.

Desde el primer contacto con el gabinete, sea telefónico o presencial es imprescindible la escucha, una escucha activa, recibir la información que esta persona tiene necesidad de transmitirnos y quizás ya haya repetido en otras ocasiones, y que se sienta comprendida. A partir de allí se establece un canal de comunicación basado en la empatía y la confianza.

La sonrisa que se ofrece al llegar, tomar un café en la sala de espera o a la conversación sobre temas livianos que ayudan a quitar por un rato la preocupación, son gestos que van más allá de la cortesía y pretenden generar una sensación de seguridad, de familiaridad, en definitiva de acogimiento.

Sabemos también que al salir de la sesión donde se han tratado temas que mueven los sentimientos, pensamientos y a veces mucho más que eso, es necesario mantener una actitud abierta y el ambiente distendido.

Una vez que se ha comenzado la evaluación o la intervención tenemos en cuenta por ejemplo cuando son niños, que las esperas sean agradables ofreciéndoles un rincón especial con material de entretenimiento y la atención de una persona que está pendiente de ellos. Favorecemos así la buena disposición de los pequeños hacia las consultas que muchas veces les exigen un esfuerzo de su parte.

La asistencia a las sesiones es otro punto en el que colaboramos con los pacientes desde dos puntos de vista: uno de ellos es la preocupación por nuestra parte por cuadrar las agendas para que las sesiones encajen dentro de la planificación de sus actividades personales; por otro lado, haciendo un recordatorio previo de las mismas, es decir, funcionamos como su control externo. Esto favorece el correcto desarrollo de las sesiones en tiempo y frecuencia tanto para los profesionales, como para los pacientes y las familias.

Cada visita a nuestra Unidad, pretendemos que sea la llegada a un lugar de amparo y comodidad, y siguiendo estos objetivos es que trabaja todo el equipo.

Esta es nuestra intención y esperamos que vosotros podáis comprobarlo.

Ana Luisa López Desalvo

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