¿Cómo mejorar nuestra autoestima? Construyendo una sana autoestima

Un concepto que se repite mucho y parece ser anhelado por nuestra sociedad de forma sistemática es la autoestima. Supongo que todos hemos oído hablar de ella y hemos buscado en algún momento métodos que nos ayuden a mejorarla. Pero …

¿Qué es la autoestima?

La autoestima de <auto> y <estima>, nos referimos a la calidad, cantidad y forma de amor propio. Es una valoración que hacemos de nosotros mismos, se compone de un conjunto de pensamientos, percepciones, sentimientos y comportamientos que tenemos dirigidos hacia nosotros mismos y dan resultado a nuestro autoconcepto, es decir, a cómo nos vemos a nosotros mismos.

La autoestima puede ser un sentimiento agradable y de aprecio hacia nosotros mismos o desagradable, de rechazo. En nuestro día a día es algo muy importante, puesto que nos ayuda a poder relacionarnos mejor con los demás y con nosotros mismos.

¿Cuáles son los componentes de la autoestima?

Algunos de los componentes de la autoestima serían:

  • Las creencias, pensamientos y juicios que hacemos sobre nosotros mismos. Es algo subjetivo, depende de nosotros y no siempre tienen una base real.
  • Conocernos a nosotros mismos es de vital importancia para poder querernos y formar una valoración objetiva. Aunque pueda parecer algo sencillo, es muy complicado conocernos a nosotros mismos debido a las defensas que puede poner nuestra psique y, por ello a veces podemos necesitar la ayuda de alguien que nos haga de espejo en esta labor.
  • Es necesario que puedas conocerte y saber qué eres y qué no eres, tus fortalezas y tus limitaciones para poder lograr tus metas. Pero otro aspecto muy importante es creer en ti, confiar en que eres capaz de ser y de lograr objetivos realistas.
  • Se refiere a cómo te ves a ti, qué tanto te gusta y te agrada tu aspecto físico y tu actitud. Aunque al hablar de autoimagen nos pueda venir a la mente el aspecto físico, también es importante el concepto que tengo de mi actitud hacia los demás, de cómo soy personalmente, cómo me proyecto en los demás y cómo pienso que estoy siendo percibido por los otros.
  • Autoaceptación. Este es uno de los pilares más importantes en la autoestima, pues necesitamos poder aceptar todos los aspectos de nosotros mismos para poder querernos. Si somos conscientes de nuestros logros, talentos, nos conocemos a nosotros mismos, etc., pero no lo aceptamos no servirá de nada. Es importante poder respetar y abrazar lo que somos, tanto nuestras fortalezas y cualidades positivas como nuestras limitaciones y defectos. .

Nathaniel Branden en su libro Los 6 pilares de la autoestima refería que para poder tener una buena autoestima era necesario trabajar lo siguiente:

Vivir de manera consciente

La conciencia plena era una facultad que se consideraba de gran importancia hacia el camino de la iluminación según el budismo. Hoy en día se realizan múltiples actividades que se basan en esta práctica milenaria como la meditación, el mindfulness o diferentes prácticas de yoga.

Una práctica muy sencilla es dedicar unos minutos a contemplar lo que hay en ti, tus sentimientos, pensamientos, sensaciones, emociones…, como si estuvieses haciéndolo desde fuera, sin juzgar o explicar lo que percibes, sólo observándolo.

Aceptación

Como hablamos antes, no solo es importante tener conciencia sobre nosotros mismos, sino también aceptarnos sin emitir juicios. Por ello hay varias premisas a tener en cuenta: tener disposición a dejarnos ser tal y como somos, permitiéndonos fluir; ponernos de nuestro lado, limitando los conflictos internos; y ser compasivos con todo aquello que surge de nosotros, evitando criticas y cuestionamientos.

Una tarea a realizar es el diálogo interno autocompasivo, es decir hablarnos a nosotros mismos como le hablaríamos al ser que más queremos, desde el cariño y la comprensión, pudiendo ser compasivos con lo que piensa, siente o hace. Gestionando esos diálogos internos que actúan como jueces dictatoriales de lo que deberíamos o no deberíamos hacer, sentir o pensar.

Responsabilidad

Es importante aprender a ser responsable de nuestras acciones y aceptar las consecuencias que se puedan percibir de ellas, ya sean positivas o negativas.

Todos tenemos unos derechos y es importante hacerlos valer, pero también es importante entender que los demás también tienen los suyos y que cada acción tiene sus consecuencias. Por ejemplo, yo puedo elegir no actuar frente a un problema, y estoy en todo mi derecho, pero tengo que tener en cuenta los efectos que puede ocasionar en mi vida el actuar de forma pasiva, sin culpar a los demás o a la vida misma, siendo responsable de mis actos.

Autoafirmación

Tiene que ver con la asertividad, con respetar nuestros propios deseos, necesidades y valores, sin ser impositivo ni beligerante.

Es importante que tengamos en cuenta esos deseos, necesidades y valores que tenemos y que los hagamos valer desde la asertividad, sin pasar por encima de ellos para complacer a otros o por miedo.

Propósito

Todos necesitamos metas, propósitos, objetivos alcanzables que nos ayuden a sentirnos realizados. Sin embargo, es importante que nos hagamos conscientes de ellos, así como de las acciones necesarias para alcanzarlos, evaluando periódicamente lo que hemos hecho para alcanzarlos y valorando los logros que vayamos obteniendo.

Integridad

Tiene que ver con la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos, entre nuestros valores y nuestros actos. Estructura nuestra personalidad y nuestra conducta de forma razonable.

Cuando hay una falta de coherencia nos acabamos dando motivos a nosotros mismos para criticarnos y sentirnos mal con cómo somos.

Cuando tenemos una autoestima baja es frecuente que tendamos a rendirnos antes de tiempo, puesto que nos costará gestionar nuestros sentimientos y pensamientos hacia nosotros mismos los cuales tenderán a ser negativos y derrotistas. Por ello, es importante trabajar los diferentes pilares que componen una sana autoestima, empezando por conocernos a nosotros mismos desde la consciencia plena y la aceptación y trabajando el diálogo interno autocompasivo. Aunque en este artículo lo podamos sintetizar, no es un trabajo fácil ni rápido y a veces se necesita la ayuda de profesionales que nos guíen y acompañen en el proceso.

Aurora Veiga

Psicóloga en Unidad Focus

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